Rogelio Fundora: Tierra, por ti somos

Una pintura más elaborada desde el punto de vista artístico y conceptual, con fuerte presencia del surrealismo y el barroco, y con su acostumbrada paleta rica en colores auténticamente caribeños, caracterizan la más reciente producción iconográfica del reconocido creador Rogelio Fundora Ibarra, El Guajiro que Pinta, quien hace poco exhibió una docena de trabajos suyos en la Casa Oswaldo Guayasamín, en La Habana Vieja, como parte del programa de conmemoración por el  Día Mundial de la Alimentación.

La muestra, titulada Tierra por ti somos, está conformada por las series Por una alimentación sana y Nuestras acciones son nuestro futuro, y contó con la colaboración de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, cuyo representante en Cuba, el señor Marcelo Resende, tuvo a su cargo la apertura, ocasión en que destacó el interés de nuestro país por garantizarle al pueblo seguridad alimentaria y nutricional, aspecto sobre el que destacó la importancia y sensibilidad artística de la impronta plástica de Fundora.

La exposición, pensada desde preceptos fuertemente humanísticos, recrea, como en la mayor parte de la obra de este artífice, la constreñida relación entre la tierra —fuente imprescindible para producir alimentos— y el hombre, en una suerte de ideario pictórico en el que igualmente se rinde culto a la mujer, al medio ambiente y a la necesidad de producir y consumir productos agrícolas sanos, experiencia en la que el autor hace derroche de sabiduría sustentada en sus significativos logros como uno de los más connotados y laureados agricultores pequeños de la provincia de Mayabeque, avalado por su quehacer en la finca La Esperanza, de ese territorio occidental.

Su lírica canta asimismo al campesinado insular, al hombre que cada día, antes de salir el sol, transita los surcos para acometer la siembra, la cosecha, o limpiar los sembrados de malas hierbas. Noble alabanza al duro bregar de los hombres “del campo”, de cuya consagración y amor a la tierra luego disfrutamos de las bondades que esta nos ofrece como resultado de esa comunión.

De mediano formato, en las piezas presentadas en la Casa Guayasamín se evidencian, además, referentes pictóricos sobre diferentes costumbres y modo de vida de los campesinos cubanos. Crónicas que de algún modo reflejan la propia existencia de este artista que ostenta la condición de Vanguardia Nacional de la Anap y es acreedor de la distinción Antero Regalado Falcón, quien ha dicho que pintar siempre fue “una necesidad que me permitiera plasmar mis raíces, las costumbres del guajiro cubano, el trabajo agotador, cotidiano, de sol a sol en el campo”.

De personalidad afable, humilde y desinteresada, como los auténticos guajiros de esta ínsula, Rogelio Fundora decidió combinar el pincel con la guataca en el año 2011, año en el que realizó su primera muestra personal para iniciar un periplo de éxitos con sus exhibiciones —que ya se acercan a las 60— en algunas de las más importantes galerías de la capital y de otras provincias, en tanto interesar a reconocidos coleccionistas de diferentes latitudes que han adquirido cuadros de su autoría.

Por eso, cuando visité la exposición unos días antes de su clausura, pude percatarme del estrecho vínculo que su obra establece con los observadores de distintas edades, nivel escolar, culturas y nacionalidades. Es como si la vida misma fluyera desde el lienzo o la cartulina para sensibilizarnos, para persuadirnos de la importancia, tan poco reconocida, que tiene la producción agrícola, el trabajo con la tierra, para el futuro de la humanidad toda.

Varias han sido las muestras que bajo los auspicios de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura —en cuya sede se exhibe una de sus obras donadas a esa entidad—, ha realizado El Guajiro que pinta en los últimos años.

Según pudimos constatar en la Casa Guayasamín, a la inauguración de Tierra por ti somos asistieron, además,  funcionarios del gobierno, embajadores y personalidades de más de diez países acreditados en Cuba, así como numeroso público interesado en la obra de Rogelio.

Publicado el por

 

http://www.trabajadores.cu/20191117/rogelio-fundora-tierra-por-ti-somos/

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http://www.fao.org/cuba/noticias/detail-events/es/c/1239089/

 

Elogia la FAO obra de pintor campesino cubano

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La Habana, 19 mayo (RHC) El representante de la de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en Cuba, Marcelo Resende, destacó hoy la importancia de la obra del artista plástico campesino, Rogelio Fundora Ybarra, al simultanear en sus cuadros valores materiales y espirituales.

‘No hay seguridad alimentaria ni desarrollo de la agricultura, ni crecimiento agrario sin cultura, sin arte’, declaró a Prensa Latina el embajador de la FAO, durante su visita a la exposición del también conocido como El Guajiro que Pinta,  titulada ‘Con la tierra, la eternidad’,  en la provincia de Mayabeque.

Resende, aludió a la curiosa vocación de este creador de no limitarse solo a ‘sembrar el alimento para el cuerpo, sino también para el espíritu’, en las obras exhibidas en la galería de arte de San José de las Lajas, capital de provincia, situada a unos 40 kilómetros de esta capital.

El diplomático brasileño valoró la calidad humana y artística expresada en la muestra con motivo del 60 aniversario de la Ley de Reforma Agraria y del Día del Campesino en el país.

La exposición sintetiza de forma simultánea el trabajo de Fundora como pintor y como agricultor, mediante 16 cuadros que combinan lo figurativo con lo abstracto y conceptualista.

Resende alertó sobre la necesidad para los agricultores cubanos como Fundora de fortalecer la producción alimentaria en estos momentos de reforzamiento del bloqueo económico de Estados Unidos contra la nación caribeña.

El diplomático expresó en una felicitación a los agricultores este 17 de mayo que la seguridad y soberanía alimentarias constituyen ‘un asunto estratégico y de seguridad nacional para el Gobierno cubano’.

Las obras de Fundora integraron unas 80 exposiciones personales o colectivas, así como colecciones privadas en Venezuela, México, Italia, España, Puerto Rico, Francia, Alemania y Estados Unidos.(PL)

Editado por Maria Calvo

Rogelio Fundora, el guajiro cubano que pintó al expresidente estadounidense Barack Obama

© Sputnik / Miguel Fernández

LA HABANA (Sputnik) — El pintor cubano Rogelio Fundora habló con Sputnik sobre el cuadro que creó con la imagen del expresidente estadounidense Barack Obama (2009-2017), luciendo una guayabera (camisa) y un sombrero de yarey (palmera), obra que llegó a manos del exmandatario.

«Siempre pensé que las cosas para Cuba podían cambiar durante su presidencia (de Obama), es un hombre distinto y lleva sangre negra en sus venas, esas cosas me impulsaron a pintarlo como lo imaginaba», dijo el artista, conocido en Cuba y en otros países como «El guajiro que pinta».

Según cuenta, la idea de pintar al exmandatario estadounidense surgió mientras trabajaba en la serie Guajiros de mi tierra, un conjunto de retratos de importantes figuras cubanas e internacionales, donde todas tenían en común un sombrero de yarey, típico del campesinado de la isla.

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«Es difícil de explicar, pero ese cuadro lo pinté meses antes de que se anunciara la visita de Obama a Cuba (en marzo de 2016) y nadie imaginaba que alguna vez un presidente de EEUU pudiera visitar La Habana, no sabía cómo, pero siempre tuve la intuición que alguna vez se lo haría llegar», añadió.

En diciembre de 2014 y de manera simultánea, los presidentes de Cuba y EEUU, en ese momento Raúl Castro y Barack Obama, respectivamente, anunciaron el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambas naciones.

Estas se habían roto hacía más de 50 años, en medio de una tensa fricción política como consecuencia del unilateral bloqueo económico, comercial y financiero que Washington impone a la isla hace casi 60 años.

Año y medio después, en marzo de 2016, Obama llegó La Habana, viaje que lo convirtió en el primer presidente de EEUU en visitar oficialmente la isla en más de 90 años.

Fundora asegura que lo pintó «por sus acciones de simpatía con Cuba, y así fue como lo imaginé, cerca de la tierra que trabajamos, vistiendo nuestras ropas, usando nuestros sombreros para protegerse del sol, y a la sombra de nuestros símbolos patrios».

Cuenta que durante la histórica visita presidencial pensó en hacerle llegar la pieza como un obsequio, pero no fue hasta muchos meses después, casi al término del mandato de Obama (enero 2017), que se animó a enviar el cuadro a Washington, donde aparece el exmandatario estadounidense con una guayabera (pieza de vestir tradicional cubana) y con una palma real (árbol nacional de Cuba) de fondo.

Lo que sorprendió al pintor cubano fue que meses después le llegó a su casa en el poblado de Madruga, provincia de Mayabeque (oeste), un sobre timbrado con el sello presidencial de EEUU, con una foto donde aparece Obama riendo y con un sombrero en la cabeza, y sujetando el cuadro salido de sus manos.

«Esa fue mi mejor retribución, ver a Obama sonriendo con mi cuadro en sus manos en la Oficina Oval de la Casa Blanca», comentó el artista.

Agregó que «esa sonrisa y el gesto de enviarme la foto fue para mí su gentil aceptación de mi regalo».

A pesar de haber compartido la sorpresa con amigos y periodistas allegados no había dado detalles a ningún medio de prensa hasta ahora, que comparte esta historia con Sputnik.

¿Quién es «El guajiro que pinta»?

Fundora es un campesino de la zona de Madruga, en la occidental provincia de Mayabeque (al sureste de La Habana), dueño de la finca La Esperanza, de unas 30 hectáreas de tierra, que dedica al cultivo de frutas y cítricos.

Por su trabajo ha sido merecedor de la condición de vanguardia nacional de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, entre varias condecoraciones.

Pero después de la ardua faena de hacer producir la tierra, Fundora tiene otra pasión: la pintura, a la que le dedica su tiempo libre, de manera autodidacta, y que cada día es más reconocida dentro y fuera de Cuba, de ahí el sobrenombre por el que se le conoce: «El guajiro que pinta».

Con más de 50 exposiciones personales y 30 colectivas en Cuba y el extranjero, la obra de Fundora se atesora en colecciones nacionales y en sedes de organismos, instituciones, embajadas extranjeras, incluso en la oficina de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en Cuba.

También obras suyas cuelgan en importantes sedes en Colombia, Ecuador, Venezuela, República Dominicana, EEUU e Italia, entre otros países, y en colecciones privadas del cantante puertorriqueño Gilberto Santa Rosa y de los expresidentes Cristina Fernández (2007-2015) de Argentina, Hugo Chávez (1999-2013) de Venezuela y Obama, entre otras personalidades.

 

https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201810291083069338-conoce-al-cubano-que-pinto-a-obama/

 

Trazos en el tiempo.

 

Por: Juan Martin Soler Robau.

He aquí una vez más como en casa, este terruño recibe en una de sus más autenticas celebraciones la obra de Rogelio Fundora Ybarra (El guajiro que pinta). Quien ha traído en múltiples ocasiones desde el año 2011 muestras de su infatigable quehacer. “Desde el surco” y “Guajiros de mi tierra” por solo citar algunas de sus personales exhibiciones en Jornadas donde la música, el baile y el Repentismo invitan a la plástica a colorear días memorables de la cultura cubana.

El guajiro nos invita en esta 51 edición a un retrospectivo encuentro de períodos comprendidos desde los años 2011 y hasta el presente 2018. Su inquietante labor insaciable de cuanto nos abunda y confluye; de realismo, imaginería barroca y ecléctica se funde como en sí mismo de un surrealismo provocador y escandalizante.

Recurren lienzos en los que rebosa el filántropo amor por la naturaleza humana dedicada a sacar de la tierra el pan de cada día. Rogelio escudriña constante en el lenguaje que un día Insospechadamente hizo suyo, con su particular gracia dialoga la forja con cerámicas que desde el dibujo y los esmaltes atrapan rostros de guajiras y gallos, porrones, tinajas y azadones sacados de su habitual universo que se abren ante sus manos como fuentes que dialogan en un discurso coherente y pertinaz.

Las cartulinas y el papel manufacturado dejan evidencia de su constancia vivencial, estampas guajiras, el paisaje con matas de plátano para nada reiteran, solo nos sirven un poco más de su particular manera de lo mismo con arquetípicos dibujos y color que denotan el sabor mas criollo de este cubano elocuente y enamorado de su humilde originen. Comprometido con la historia, los hombres y mujeres que la dignifican. Rogelio acude al retrato y nos involucra en sugerentes anónimos. Cualquier material le sirve, el asunto es doblegarse en reverencial majestuosidad para aproximarse a los tiempos también de las tecnologías porque –como él dice- cualquier guajiro más que un machete o guataca también en su bolsillo tiene una memoria USB y un celular.

Sus guajiras provocadoras, de singular belleza y picardía coronadas con sombreros de yarey visten el yute y nos atrapan en recónditos paisajes a punto de seducirnos en laberinticos espacios de nuestra o cualquier geografía.

Es esta sin dudas una intencionada aproximación al arrojo de lo posible a cualquier costo al colocarse este humilde hacedor una vez más en este –balcón del oriente- que nos da la bienvenida o despide del más oriental y cálido extremo sin más atuendo que la voluntad del espíritu cimarrón y mambí que a degüello toma como armas pincel y paleta en manos para exprimir su memoria en trazos de -su y nuestro- tiempo el más profundo compromiso de esa identidad de la que tanto hablamos.

 

http://prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=191801&SEO=reunion-cucalambeana-ratifica-punto-cubano-como-patrimonio-espiritual

 

 

Rogelio Fundora Ybarra. Su magia campesina

 

Rogelio Fundora
  •      Retrato del cantautor Descemer Bueno

Las piezas de Rogelio Fundora Ibarra (La Habana, 1972), autodidacta, pintor y ceramista, han sido expuestas en Cuba, Estados Unidos, Colombia, Venezuela, Italia, Puerto Rico, Francia, Alemania, Guatemala y Ecuador, y muchas de ellas figuran en colecciones personales e institucionales, tanto en su país como en otros del mundo.

Estamos ante un artista que desde niño supo bregar duro con los trabajos del campo, de lo cual sacó el gusto por pintarlo, pero también tiene series de retratos de personalidades de la ciencia, la cultura, la política…, sin dejar de reflejar su propio entorno, los seres que en su diaria labor comparten con él las faenas cotidianas, porque todos los días se levanta a trabajar la tierra.

Rogelio Fundora Ibarra nos lleva a apreciar sus lienzos y losas teniendo muy presente, en toda su dimensión, al hombre como principal protagonista en el acto único e irrepetible de su creación artística.

Mucho agradecemos sus obras, la magia que nos regala en sus pinturas y cerámicas este “guajiro que pinta”, con su pincel fuerte y a la vez con toda una bella y sutil delicadeza.

Disfrutemos todos de la “magia” de este artista.

Rogelio Fundora Ibarra. Su magia campesina

AROMA DE MI TIERRA

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Caso curioso es el Rogelio Fundora Ybarra (1972). Entregado a las faenas agrícolas como integrante de una cooperativa en Madruga, no olvidó su vocación por la pintura, y halló tiempo y energía suficientes —es decir, una razón de ser— para crear su obra. Así de sencillo y tenaz, legítimo y sincero,  se define el Guajiro que pinta.

El dibujo espontáneo, intuitivo como la composición y el movimiento, logra transmitir la intensidad de su universo rural, representar su cotidianeidad donde el color participa de los estados del alma y sus preocupaciones existenciales. Nos propone percibir la naturaleza a través de referencias sensoriales, símbolos provenientes del trabajo y referencias culturales de la tradición cubana

Lo inmediato en la interrelación del hombre con la naturaleza moldeada por él, no solo es el trabajo, sino la mutua dependencia que hace del campo un escenario vivo y consciente que opera sobre el ser humano. Reitera con palabras de Martí que la tierra sirve, si el hombre sirve.

Esa condición proteica se expresa en las escenas de mayor vitalidad y sencillez emotiva de sus obras, que le ha llevado a figurar en varias exposiciones y colecciones de arte dentro y fuera del país (Venezuela, Bolivia, República Dominicana, España y Estados Unidos). Suman ya 60 exposiciones entre personales y colectivas.

Por su apego a la naturaleza y expresión de la cultura campesina, la FAO (Organismo de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) cuenta con una exposición permanente de su obra y otras entidades y proyectos cubanos y extranjeros, la han tomado para sus campañas internacionales en favor de la sostenibilidad de la vida, la infancia, la mujer rural y la preservación del medio ambiente.

Aromas de mi tierra, que se expone en la Escuela Internacional de Cine y TV hasta el 20 de noviembre, es puente y aliento de la naturaleza que nos rodea.

Por Omar F. Mauri

http://diariomayabeque.cu/2017/10/el-guajiro-que-pinta-expone-en-la-eictv/

http://www.eictv.org/noticias/guajiro-pinta-expone-la-eictv/

Huellas en Santo Domingo

 

En el marco de la realización del Taller: La  Transversalización del enfoque de  género en los programas de desarrollo, convocado por la Fundación Nicolás Guillén con sede en República Dominicana, sesionado en el Centro Cultural de España en la ciudad de Santo Domingo, quedó inaugurada la exposición colectiva “Mujeres de mi tierra”, como parte del intercambio cultural entre la nación cubana y la dominicana, dos artistas de la plástica se unen con motivo de dar un enfoque referente al tema que en cuestión constituyó parte del debate de este Taller. Además, fue presentado el libro-catálogo “Los colores del verso”, de los autores: Yuneitsy Oliva y Lázaro Palenzuela, inspirado en la obra del pintor y ceramista cubano Rogelio Fundora.

Ministerio de Cultura

Los colores del verso   Entre las actividades convocadas como parte del programa de este encuentro, fueron visitados proyectos socioculturales comunitarios a los que el arte tocó de muy cerca en varias acciones que se desarrollaron. Es conmovedor  conocer como la comunidad se integra y proyecta a través de diversas manifestaciones artísticas su forma de pensar y de ver un mundo diferente. Hasta Haina, precisamente a la Casa de la Cultura de este sitio, llegaron los participantes del Taller, cubanos que iban con el objetivo de dar a conocer sus experiencias y de aprender con las vivencias de esas personas, que desde otro punto de este planeta, transitan por el mismo camino. De forma coloquial, el guajiro que pinta transmitió su sentir hacia los seres humanos que luchan por vivir en armonía constante con sus semejantes y con la madre naturaleza; les habló de sus raíces campesinas y el amor que siente por la tierra y la pintura, de ahí su sobrenombre. Sin perder tiempo entre pinceles, pinturas y rodeados de niños y jóvenes,  Rogelio Fundora y Juan Martín Soler comenzaron a manchar lienzo y a enseñar cómo sobre un mismo soporte, la diversidad de estilos está presente, entrelazando de formas distintas una misma idea, y sobretodo, un resultado común.HainaHaina Taller

50 Jornada Cucalambeana

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El creador de la plástica Rogelio Fundora -conocido como el Guajiro que pinta- llega a la edición 50 de la Jornada Cucalambeana para regalar al público una nueva propuesta bajo el título “Figuraciones guajiras”.

Con el propósito de recrear las costumbres y el modo de vida del campesinado cubano utiliza como principal soporte el óleo sobre yute y una técnica más contemporánea.

 

www.periodico26.cu/index.php/es/…/3884-figuraciones-guajiras-sacadas-del-corazon